Andrés Calamaro
Cuando Andrés Calamaro cumplió 8 años, pidió de regalo un Bandoneón (parecido al acordeón), y más tarde un tambor. A los 10 años, componía su primera canción "La chica del paraguas" y a los 13 y ya pasado el tiempo, se fue volcando a la guitarra eléctrica y al piano, el instrumento donde muestra mayor fluidez y versatilidad después de aprender a tocarlo junto a su maestro Oswaldo Calo.
Años después, pescando tiburones en Uruguay, Calamaro escuchó su primera oferta de trabajo, un grupo musical que ya en sus horas bajas necesitaba un reemplazo en los teclados, y fue entonces cuando Calamaro salió a las carreteras por primera vez. Tejió su futuro propio y fue a una audición para entrar en el grupo Raíces, al que fue recomendado por el mismo Sergio Makaroff, y entre los gritos del Mundial de fútbol, los tambores del candombé y luego de incluso haber actuado en un corto cinematográfico, dio sus primeros pasos en el Latin Jazz y fue detenido por la policía de la dictadura. Calamaro debutó oficialmente como músico con el disco de éste grupo: “B.O.V. Dombe” en el año de 1978. Junto a ellos adquirió experiencia en vivo y una sencilla pero importante presencia en la escena rockera de aquellos tiempos, donde conseguiría relacionarse con personajes influyentes con los que compartiría éxito y talento posteriormente.
Durante su juventud y habiendo tenido ya experiencia como tecladista, cursó durante poco tiempo su carrera en Derecho para finalmente dedicarse de lleno a la música. Probó suerte con la "Chorizo Colorado Blues Band" que formó con su amigo Augusto "Gringui" Herrera siguiendo después con una agrupación que seguía la linea de The Platters, inclinado un poco por el rock, para así definirse de nuevo junto a Gringui en lo que sería su proyecto "Elmer's Band" al que se sumaba Eduardo Cano (Posterior Bajista de Los Twist).
Tocó como músico de sesión para artistas muy variados como los hermanos Makaroff y Julián Petrina, perteneció a la banda progresiva llamada "Trigénimo" e hizo presencia incluso con integrantes de una secta religiosa, y allá donde pudiera sentarse a hacer sonar un teclado. Poco a poco, el joven Andrés se formó íntegramente en un ámbito social muy artístico y fue estructurando su gran personalidad y apertura musical. Héctor Zeta Bosio lo invitó a unirse a una banda local llamada The Morgan, que se transformó posteriormente en Proyecto Erekto cuando se sumó a ellos Gustavo Cerati y que, finalmente, se convertiría tiempo después en lo que se conocería como Soda Stereo, ya sin la presencia de Calamaro, en pleno inicio de la década de los ochenta.
Sin embargo, y gracias a la ayuda de su amigo Alejandro Lerner y de Pipo Lernoud, quienes lo recomendaron como teclista en los primeros meses del año 1981, Calamaro recibió la llamada que cambiaría su destino: era Miguel Abuelo recién llegado de la isla de Ibiza.
Con Miguel Abuelo, se formaría la nueva alineación de Los Abuelos de la Nada, en la cual encontró su lugar, tan deseado, en el olimpo criollo del rock argentino; eran los primeros años ochenta. Los Abuelos era un combinado de poesía, funky, carretera y armonías, formado por seis músicos de curtido talento y personalidad, entre los cuales estaban el productor y bajista Cachorro López, el cantor de tangos y saxofonista Daniel Melingo, el gran guitarrista de La Máquina de Hacer Pájaros Gustavo Bazterrica, el baterista Polo Corbella y, desde luego, el gran pionero del rock argentino Miguel Abuelo. Mientras militaba en la banda de Miguel Abuelo, Calamaro tuvo la oportunidad de pertenecer a la banda soporte de Charly García, quien había producido ya a Los Abuelos de la Nada y se había fijado en ellos para sus presentaciones en vivo.
Miguel Abuelo consiguió la confianza suficiente para que Calamaro realizara sus propias canciones y las cantara, y fue así como en muy poco tiempo logró gran popularidad como compositor. En 1982 sale a la venta el primer disco de Los Abuelos de la Nada, con el cual despiertan toda la atención de la escena rockera de aquel tiempo por el sencillo "Sin gamulán" compuesto por Andrés y un año más tarde, sucedería lo mismo con el sencillo "Mil horas", de su disco 'Vasos y Besos'. Mientras tocaba con esta banda, participaría en la musicalización de la obra "Tango Salsa" de Roberto Granados, lo que lo impulsó a componer cada vez más temas propios, de los cuales algunos eran compartidos con su siempre amigo Augusto "Gringui" Herrera, con lo que para el año de 1984 y aún sin publicar el tercer álbum de estudio de Los Abuelos de la Nada, lanzaría su primer disco solista Hotel Calamaro producido por Charly García. Al mismo tiempo, abandonaría su acompañamiento en la banda soporte de García debido a sus compromisos con Los Abuelos de la Nada, aquel puesto no quedaría vacío por mucho tiempo pues en cuestión de días llegaría su reemplazo, el rosarino Fito Páez. En 1984 saldría a la venta el último disco de estudio firmado por Andrés Calamaro con Los Abuelos de la Nada, Himno de mi Corazón, que fue al igual que los anteriores un éxito rotundo.
Durante estos años Andrés formaría la "Ray Milland Band", agrupación formada por él junto a Daniel Melingo, Pipo Cipolatti (con quien ya había tenido experiencias musicales en una fortuita banda llamada Los Almirantes), Miguel Zavaleta, Camilo Iezzi, Charly García, Pedro Aznar, entre otros, cuando fue grabado el primer disco de Los Twist. La dicha en movimiento en el que Andrés estaba participando como teclista invitado. Cabe destacar que junto a sus amigos más cercanos Andrés solía, en sus domésticos estudios de grabación, formar bandas de incluso un solo día de duración como la poco conocida "Zoilo Goes to Rancho" que formaría también con Melingo y Cipolatti.
En 1985 graba junto a Los Abuelos de la Nada, un material En Vivo que supuso el fin de su carrera junto a esta banda. Aún con el eterno liderazgo de Miguel Abuelo, esta agrupación nunca volvería a ser la misma, pues sin Calamaro el público disminuyó completamente. Un poco después y ya desligado de su anterior banda, Calamaro publica un disco algo más personal, experimental, titulado “Vida cruel”, en 1985. Para el disco se reunió una banda llena de talento con nombres importantes de la escena argentina, además de participaciónes muy importantes: Richard Coleman, Luis Alberto Spinetta y Charly García fueron algunos, pero el éxito que Calamaro había conseguido en Los Abuelos no regresó.
Inicia entonces su trabajo como productor de bandas como Los Fabulosos Cadillacs y Enanitos Verdes, además durante esta época participó como bajista y teclista invitado de Luis Alberto Spinetta, en su disco "Privé", y regaló algunas de sus canciones a artistas de la talla de Nito Mestre, Monica Posse y María Rosa Yorio, que las grabarían en sus discos.
Conduciendo su propio programa de radio ("Bienvenidos al Hotel"), conoce a Ariel Rot y conforman una sociedad musical para grabar, entonces, dos discos solitarios de Calamaro y salir a las carreteras de Argentina. Esta vez se desinteresan por seguir los cánones musicales de la época y se dedican a su pasión: el rock and roll. Junto con grandes músicos y en colaboración estrecha con algunas personalidades salen a la venta en 1988 y 1989 respectivamente los discos "Por mirarte" y "Nadie sale vivo de aquí" con los que Calamaro demuestra su independencia y madurez musical, llenos de grandes cosas tanto musical como líricamente, aunque el éxito era mínimo apenas con algunos sencillos como "Cartas sin marcar". De nuevo Calamaro salía con su banda a realizar una gira, y es del material de uno de sus conciertos que saldría entonces en 1994 un disco titulado "Live in Ayacucho '88".Por aquellos días sería productor una vez más, en aquella ocasión, de la banda chilena UPA.
Cabe resaltar que su álbum Nadie sale vivo de aquí recibió excelentes críticas por parte de la prensa especializada, tanto que fue escogido como el mejor disco de aquel año (1989). En el año 2007 sería ubicado en el puesto 60 por 180 músicos y periodistas musicales en lo que serían Los 100 mejores álbumes del rock argentino según Rolling Stone, un puesto más arriba que el aclamado trabajo en conjunto de Spinetta/Fito Páez titulado "La La La". Lo que no llegaba era el reconocimiento masivo y económico.
Calamaro y Rot deciden entonces intentarlo en España en 1990 y refundarse como Los Rodríguez, con el recordado Julián Infante, el igualmente querido Guillermo Martín, y un baterista llamado Germán Vilella, pues la situación en Argentina no era nada favorable.
En la primavera de 1990 decidió partir a España, donde se juntó con Ariel Rot y Julián Infante, dos integrantes del grupo Tequila, para llevar a cabo un nuevo proyecto musical bautizado como Los Rodríguez. Luego de varios años como solista, Calamaro volvía a formar una banda que terminaba su formación con Germán Villela en batería y Daniel Zamora en el bajo. La banda editó tres álbumes en estudio (“Buena suerte”, “Sin documentos” y “Palabras más, palabras menos” que fue el de mayor éxito) y uno en directo (“Disco pirata”). Cabe resaltar que la imagen del grupo era muy sólida, pero Calamaro siempre llevó la batuta de lo que fue el éxito de Los Rodríguez, pues durante la primera década de los noventa logró fortalecer su historia musical como gran exponente del rock argentino y elevarse como un letrista y músico exquisito junto a esta banda, que finalmente fue la que le dio su merecido puesto en las grandes ligas del rock en nuestro idioma.
Andrés Calamaro no podía contener su capacidad creativa, y al mismo tiempo que tocaba con Los Rodríguez seguía componiendo. Es así como editó los dos volúmenes de la serie “Grabaciones encontradas”, que incluyen tal como refleja su título, grabaciones encontradas en baúles, muebles de la casa de sus padres y temas en los cuales el músico es acompañado por personajes como Luca Prodan, vocalista de Sumo, o Daniel Melingo. La grabación con Luca Prodan (La canción "Años" de Pablo Milanés) es considerada histórica en la Argentina.
Las canciones de estos dos volúmenes fueron compuestas durante 10 años, (1984-1994), y fueron desechadas alguna vez por Andrés. La experimentación ronda por los dos discos, en los cuales Andrés muestra su inquetud artística con producciones en distintos estilos, y tocando a la vez guitarras y pianos. Tres de las canciones más importantes y que han sido tocadas en vivo por Calamaro son: "Lou Bizarro", "No se puede Vivir del Amor" y "Buena Suerte y Hasta Luego".
En este par de discos se guardaba casi una década de experimentaciones instrumentales que fortalecían más la imagen de un gran artista lleno de capacidad creativa. Estos saldrían a la venta en 1993 y 1996 respectivamente. Cabe resaltar también la participación que tendría Calamaro en la banda sonora de la película Caballos salvajes en 1995, haciéndose cargo de parte de la música, y dejando su marca personal con la canción "Algún lugar encontraré".
Su última polémica aparición aún estando con Los Rodríguez fue la que mantuvo con el argentino Charly García , con quien después de haber entablado amistad durante más de 15 años, formó una fuerte y latente pelea que los alejó.
Ya en 1997, cuando la exitosa etapa junto a Los Rodríguez había concluido, Calamaro emprendió un nuevo proyecto que lo llevaría a Estados Unidos. En este país grabó, junto a músicos de sesión, los temas de su nuevo trabajo como solista, que se tituló “Alta suciedad” e incluía canciones como "Flaca", "Media Verónica", "Crímenes perfectos", o "Loco”. El disco superó las 500.000 copias vendidas en todo el mundo (el segundo disco más vendido del rock argentino justo después de “El amor después del amor” de Fito Páez que alcanzó las 750.000 copias vendidas) y llevó al músico a realizar gran cantidad de recitales, en los cuales compartió el escenario con músicos como en grande ,Fito Páez y Joaquín Sabina, entre otros. Este regreso post-Rodríguez fue perfecto y diez años después (2007) Alta suciedad sería ubicado en el décimo puesto por 180 músicos y periodistas musicales en lo que serían Los 100 mejores álbumes del rock argentino según Rolling Stone.
Con su veloz ritmo de composición, en un lapso de seis meses, entre fines de 1998 y mediados de 1999, más de 100 canciones estaban listas para ser editadas, pero por problemas de espacio sólo se editaron 37 de ellas. Fue así como nació “Honestidad brutal”, hasta ese momento el disco más largo de la historia del rock argentino y, para algunos críticos, el mejor trabajo de Calamaro. En la misma lista Rolling Stone, donde más de 150 músicos escogieron los 100 discos más importantes del rock argentino, Honestidad Brutal ocuparía el puesto 30.
En el año 1999 Andrés Calamaro fue el encargado de abrir los doce conciertos que Bob Dylan realizó durante su gira española.
El año 2000, después de hacer una selección de 300 temas, de 500 que graba, el artista viajó a España con sus músicos (Ciro Fogliata, Guillermo Martín, Candy Caramelo, Gringui Herrera, el "Niño Bruno" y el guitarrista Coti Sorokin) y grabó las 103 canciones que fueron presentadas en “El salmón”, un álbum histórico para la industria musical por contener cinco CD.
Luego, pasó cuatro años sin editar material alguno. El vacío comercial se llenó con participaciones esporádicas, que incluyeron hits como “Para siempre” junto a Los Ratones Paranoicos, “Nada fue un error” con Coti, o “Moneda corriente” con Estelares.
Para apoyar con la acción esta filosofía comenzó a brindar a sus fanáticos con páginas en Internet el material que él producía en estudio doméstico. Estas canciones aparecieron primero en Deepcamboya, un sitio bautizado con el nombre del estudio en donde el artista pasa horas escribiendo canciones. Para asegurar la calidad total de sus grabaciones, Andrés Calamaro fundó Radio Salmón Vaticano, iniciando así una suerte de ciberestudio de grabación en su sitio web oficial.
En febrero de 2004 editó el álbum “El cantante”, un disco de versiones de boleros y temas del cancionero latinoamericano. Este disco fue producido por Javier Limón y grabado en su estudio. Además cuenta con la participación de músicos del calibre de Niño Josele y Jerry González.
En 2005, el cantante argentino regresa al escenario. El 11 de febrero se presenta, secundado por Bersuit Vergarabat, en el festival Siempre Rock, llevado a cabo en Cosquin, provincia de Córdoba. Los días 18, 19 y 20 de abril, Calamaro pisaba el estadio Luna Park. Como colaboraciones de esta época, Andrés Calamaro compartió escenario con Vicentico y Kevin Johansen.
El 17 de diciembre de 2005 Calamaro se presentó en el estadio Obras Sanitarias de Buenos Aires ante más de 22.000 espectadores. Dicho concierto lleno de temas exitosos durante su carrera se convirtió en el DVD “Made In Argentina”. Ese mismo año se empezó a preparar un disco tributo al artista argentino.
El 22 de mayo de 2006 salió a la venta el disco “Tinta roja”, compuesto por diez tangos, producido por Javier Limón y que cuenta con la colaboración del guitarrista español El Niño Josele. Andrés Calamaro triunfó en la entrega de los Premios Gardel, una ceremonia realizada en el teatro Gran Rex de Buenos Aires. Obtuvo el Gardel de Oro y tres distinciones por su disco “El regreso”. Durante dicha ceremonia, Charly García arrojó un sombrero que llevaba puesto a las manos de Calamaro al final de su presentación, lo que abrió las puertas a una posible reconciliación de los músicos después de varios intentos fallidos durante 1998 y 1999.
Este mismo año, se lanzaría finalmente el tributo al artista “Calamaro querido! Cantando al salmón”. El elenco de este disco homenaje, incluye a buena parte de los históricos del rock argentino como León Gieco, Litto Nebbia, Pedro Aznar, Fabiana Cantilo y Fito Páez, grupos como Los Fabulosos Cadillacs, Los Pericos y Los Auténticos Decadentes, y de otras latitudes Joaquín Sabina, Niña Pastori, Julieta Venegas, pasando por algunos nuevos talentos como el catalán Muchachito Bombo Infierno, dos personalidades que quedaron fuera por cuestiones de última organización fueron el argentino Gustavo Cerati y el español Alejandro Sanz.
Desde mayo de 2006, Calamaro se propuso premiar a los más nostálgicos realizando varios conciertos junto a su compañero Ariel Rot. Durante el 2007 Andrés es reconocido como la personalidad del año en Argentina.
En septiembre de este año sale a la venta "La lengua popular",el 11 de septiembre, quizás el disco más comercial del artista hasta la fecha. El disco vuelve a la sencillez de lo más popular del artista alejándose de la experimentación y la eclecticidad musical pero lleno de madurez y experiencia. En este período sale a la venta el DVD "Dos son multitud" sacado de la gira que Andrés hizo con Fito y los Fitipaldis durante el 2007.
En el año 2008 “El Salmón” se reúne con su vieja banda Raíces, 30 años después de su primer producción, para lanzar un nuevo disco con versiones de aquel clásico “B.O.V. Dombe” como algunos temas nuevos. En marzo de ese año, Andrés Calamaro ganó por segunda vez el premio Carlos Gardel de oro, además de quedarse con otros cinco gardeles en los rubros: artista de rock, diseño de portada, canción del año, videoclip y álbum del año, todos por su disco La lengua popular.
La gira de 'La Lengua Popular' continuó en varias ciudades de España y Argentina, sus primeras presentaciones en Colombia, luego México, Perú, Paraguay y Ecuador, donde el salmón brindó un espectaculo impresionante.
En enero del año 2009, y a raíz de la celebración de los 10 años de la revista "efe eme", Andrés Calamaro ofrecería el disco inédito "Nada se Pierde”. En la edición de 2009 de los Grammy Latinos, Calamaro fue reconocido con el premio a Mejor álbum rock vocal por su disco "La lengua popular".
En medio de la gira, y el momento artístico ideal de Andrés Calamaro, se daría a conocer el lanzamiento de la primera Antología del músico titulada "Andrés (Obras incompletas)". En ella se incluyen las mejores canciones de sus últimos 10 años de vida artística, una selección de versiones de otros músicos como también la grabación de 54 temas inéditos.. El Box-Set se compone de 6 CD's (3 de éxitos y 3 inéditos y conciertos) y 2 DVD's; un total de 109 canciones.